Se conserva aún el templo, acompañado por un claustro de un solo nivel y el antiguo convento, actualmente habilitado como casa cural. La edificación fue realizada empleando materiales propios de la región y utilizando la técnica tradicional de mampostería, lo que refleja tanto la adaptación al entorno como el conocimiento constructivo de la época.
En el capítulo fechado el 4 de octubre de 1578, se documenta la designación de fray Francisco de Nájera como vicario del convento en cuestión. No obstante, la información disponible sobre dicho establecimiento religioso durante este periodo es escasa. Posteriormente, en el capítulo correspondiente al año 1620, el convento aparece registrado bajo la advocación de la Natividad de María, lo que sugiere una evolución en su identidad devocional.