Se conservan el templo, el claustro, el convento y las capillas anexas, construidos con materiales propios de la región mediante la técnica tradicional de mampostería.
La primera referencia a esta casa aparece en el capítulo celebrado el 25 de septiembre de 1568, aunque se desconoce quién fue su primer vicario, ya que no se cuenta con acceso a las asignaciones correspondientes. En el capítulo del 4 de octubre de 1578 se menciona como vicario a fray Domingo de la Anunciación.
Inicialmente, esta casa fue una visita de los franciscanos, pero posteriormente fue concedida a la orden de los dominicos. Funcionó como visita del convento de Chila y en ella se estableció uno de los hospitales más importantes de la región. Este convento forma parte del patrimonio religioso de la nación mexicana.